Última actualización: 21/08/2026
El liderazgo de smartphones de Samsung volvería a quedar en manos de la compañía surcoreana durante 2026, según las nuevas previsiones de Counterpoint Research difundidas por Bloomberg. El dato llega en un momento especialmente difícil para la industria: el encarecimiento de la memoria está presionando los costos de fabricación y podría provocar una caída de dos dígitos en los envíos mundiales.
La previsión no significa que el mercado esté creciendo. Al contrario, Counterpoint estima que los envíos globales de teléfonos inteligentes caerán un 14,3% este año frente a 2025. En ese escenario, Samsung aparece como una de las compañías mejor posicionadas para resistir la presión sobre componentes y precios.
Por qué Samsung puede volver al primer puesto
La explicación principal está en la estructura del negocio. Samsung no solo fabrica teléfonos: también participa en el desarrollo y producción de memorias y otros componentes que forman parte de la cadena de suministro de la industria. Esa integración le da una capacidad de adaptación que sus rivales no tienen en la misma medida.
Counterpoint calcula que los envíos de Samsung podrían crecer alrededor de un 0,8% en 2026. Puede parecer un incremento pequeño, pero adquiere otra dimensión cuando se compara con un mercado mundial que retrocedería 14,3%. En otras palabras, la compañía no necesita vender mucho más para ganar participación si sus competidores pierden volumen con mayor rapidez.
La firma de análisis también destaca la amplitud del catálogo de Samsung y su red de distribución. La compañía cubre desde modelos de entrada y gama media hasta los teléfonos premium Galaxy S y plegables Galaxy Z, lo que le permite repartir el riesgo entre distintos segmentos.
La memoria se convirtió en el gran problema del mercado
El cambio en el ranking mundial está directamente relacionado con la escasez de chips de memoria. La demanda de infraestructura para inteligencia artificial está absorbiendo una parte importante de la capacidad de producción de memorias avanzadas, especialmente en segmentos destinados a servidores y centros de datos.
El problema llega al mercado de celulares porque los fabricantes compiten por componentes cuya disponibilidad ya no es tan cómoda como en años anteriores. Los costos más altos pueden terminar trasladándose al precio final, reducir las configuraciones de memoria de determinados modelos o llevar a las marcas a concentrarse en productos con mejores márgenes.
La presión es especialmente fuerte en los teléfonos económicos y de gama media. En esos segmentos, un aumento relativamente pequeño en el costo de los componentes puede afectar de manera significativa el margen del fabricante. Por eso, las marcas que dependen más de precios bajos tienen menos margen para absorber el encarecimiento.
El Galaxy S26 es una pieza clave
La fortaleza de Samsung no se explica únicamente por su cadena de suministro. La familia Galaxy S26 también está teniendo un papel central en la estrategia de la compañía. Samsung informó que la división móvil registró crecimiento interanual de ingresos durante el segundo trimestre gracias a las ventas de la serie Galaxy S26 y al buen desempeño de la familia Galaxy A. El lanzamiento ya fue cubierto por tecno.ar cuando la compañía confirmó el próximo evento del Galaxy S26 FE, en una señal de que Samsung está ampliando su presencia en distintos segmentos del catálogo.
La compañía también planea utilizar sus productos de gama alta para mejorar la mezcla de ventas durante la segunda mitad del año. El objetivo es que los modelos premium aporten más valor incluso en un escenario donde el volumen total del mercado se contrae.
En Argentina, la serie Galaxy S26 ya tiene presencia oficial y Samsung ofrece los modelos mediante sus canales locales. La compañía presentó el lanzamiento argentino en marzo, con opciones de financiación y Plan Canje. Por eso, el comportamiento del mercado mundial puede terminar afectando no solo a la estrategia global de Samsung, sino también a la disponibilidad y los precios de nuevos teléfonos en el país.
Samsung y Apple vuelven a disputar la cima
La previsión de Counterpoint coloca a Samsung ligeramente por delante de Apple en 2026. La diferencia, sin embargo, no implica que la competencia se haya definido definitivamente. Apple también está mostrando resistencia en el segmento premium, donde los consumidores tienen mayor capacidad para absorber aumentos de precio.
El escenario también favorece una mayor polarización del mercado. Los fabricantes que cuentan con componentes propios, relaciones sólidas con proveedores o una fuerte presencia en la gama alta pueden soportar mejor un período de contracción. En cambio, las marcas que dependen principalmente de modelos baratos quedan más expuestas.
Samsung llega a esta etapa con una ventaja adicional: su negocio de memorias puede beneficiarse de la misma demanda de infraestructura de IA que está generando problemas para los fabricantes de teléfonos. La fortaleza financiera de la compañía también es un factor relevante, como muestra su reciente retorno récord a accionistas de Samsung. Mientras el costo de los componentes móviles sube, Samsung puede capturar parte del crecimiento del mercado de servidores y memorias avanzadas.
Qué significa para quienes compran un celular
Para los consumidores, la consecuencia más visible podría ser una menor presión por bajar precios. Si los componentes siguen encareciéndose, los fabricantes tendrán menos incentivos para lanzar grandes mejoras de hardware manteniendo el mismo precio.
También puede aumentar la diferencia entre las gamas. Los teléfonos premium tienen más margen para absorber costos y justificar precios elevados mediante cámaras, procesadores, funciones de inteligencia artificial y materiales de mayor calidad. En la gama media, en cambio, podrían aparecer configuraciones más conservadoras o aumentos de precio.
En ese contexto, conviene mirar el costo total del dispositivo y no solamente el precio de lanzamiento. La capacidad de almacenamiento, la memoria RAM, la duración del soporte de software y la posibilidad de conseguir repuestos pueden ser factores más importantes que una pequeña diferencia de rendimiento.
El mercado podría seguir bajo presión en 2027
Counterpoint no espera una recuperación inmediata. La previsión apunta a que el mercado mundial de smartphones seguirá atravesando dificultades durante 2027 antes de volver a crecer en 2028. Eso convierte a 2026 en un año de transición en el que los fabricantes deberán ajustar sus catálogos y proteger sus márgenes.
La posición de Samsung resulta particularmente interesante porque combina tres elementos: escala global, fabricación interna de componentes y una cartera de productos que cubre varias gamas. Si la demanda de memoria para inteligencia artificial continúa absorbiendo capacidad, esa integración puede convertirse en una ventaja competitiva todavía mayor.
Impacto en Argentina
El escenario global puede sentirse en Argentina a través de los precios y la disponibilidad. El mercado local depende en buena medida de costos internacionales, importación y condiciones cambiarias, por lo que un aumento sostenido del precio de componentes puede terminar trasladándose a los equipos nuevos.
Para Samsung, recuperar el liderazgo mundial también puede reforzar la importancia de mantener una oferta competitiva en América Latina. En el segundo trimestre, la compañía aumentó sus envíos en la región y conservó una posición dominante, mientras que el mercado latinoamericano sufrió una contracción interanual del 10% según datos de Counterpoint.
Para los compradores argentinos, esto significa que las diferencias entre generaciones podrían depender cada vez más del precio y de la disponibilidad local. Si la memoria continúa encareciéndose, esperar indefinidamente una baja de precios no necesariamente será la mejor estrategia.
Fuentes consultadas
Soy Enzo Ramírez, co-fundador y editor de tecno.ar. Tengo formación técnica en Informática, Seguridad Informática y Ciberseguridad, con background en desarrollo full stack. Me interesa especialmente todo lo que cruza tecnología, hardware, empresas, inteligencia artificial, entre otras, y su impacto en el mercado argentino
