La llegada de autos eléctricos a Argentina: récord histórico de importaciones, debate político y un mercado en pleno despliegue

Última actualización: 20/01/2026

autos electricos

La movilidad eléctrica en Argentina está viviendo una transformación histórica acelerada en 2026, marcada por el arribo de miles de autos eléctricos e híbridos al país, medidas impositivas inéditas y el inicio de una etapa de competitividad fuerte del segmento cero emisiones. Este movimiento no solo representa un cambio profundo en la industria automotriz local, sino también un desafío regulatorio, económico y social para el Gobierno, los concesionarios, las marcas y los consumidores.


Un desembarco sin precedentes: casi 7000 autos eléctricos e híbridos chinos llegan a Argentina

El hecho que ha marcado el inicio del año fue el arribo al puerto de Terminal Zárate (Buenos Aires) de un gigantesco buque tipo Ro-Ro de la automotriz china BYD (Build Your Dreams) con casi 7000 vehículos electrificados —entre autos eléctricos e híbridos— a bordo.

El navío, llamado BYD Changzhou, partió desde China y recorrió aproximadamente 23 días hasta tocar suelo argentino. No se trató de una carga cualquiera: es uno de los embarques de autos eléctricos más grandes en la historia del país, y abrió un capítulo nuevo para la adopción de la electromovilidad en una nación donde hasta hace poco este segmento tenía presencia casi testimonial.

Este desembarco no es aislado: forma parte de una estrategia de BYD para asegurar un volumen constante de unidades en el mercado local y consolidarse como uno de los fabricantes más relevantes dentro del segmento eléctrico en Argentina.


El contexto regulatorio: aranceles eliminados y un cupo anual que impulsa la electromovilidad

La llegada masiva de autos eléctricos e híbridos no puede entenderse sin analizar el cambio regulatorio fundamental que habilitó esta expansión.

El régimen que cambió las reglas del juego

El Gobierno argentino aprobó un régimen de importación que elimina el arancel extra-zona del 35% para autos eléctricos, híbridos y vehículos de nuevas energías, siempre que cumplan con ciertos requisitos técnicos y de valor FOB (valor de exportación).

  • Esta medida permite que hasta 50.000 autos eléctricos ingresen al país sin pagar el arancel común, lo que reduce significativamente el costo de llegada e incentiva a marcas internacionales a operar con mayor volumen.
  • La eliminación del arancel se aplica a vehículos con un valor FOB máximo de USD 16.000, lo cual también promueve la competitividad en precios para modelos de entrada al mercado.

Este tipo de política no tiene precedentes en Argentina y representa un claro intento estatal por abrir el mercado, aumentar la oferta y reducir el costo de los autos eléctricos para los consumidores.


La apuesta de BYD: estrategia global y local al mismo tiempo

La automotriz BYD Auto se ha movido de manera muy activa para posicionarse en Argentina. A nivel global, BYD es uno de los gigantes del sector eléctrico, superando en ventas a muchas marcas tradicionales en mercados clave del mundo.

En el país, la compañía inició su operación recientemente, abrió preventas de modelos como el BYD Yuan Pro, Dolphin Mini y Song Pro y ahora consolida su presencia con un volumen de unidades sin precedentes que promete abastecer al mercado local durante 2026.

Según declaraciones de Stephen Deng, country manager de BYD Argentina, el arribo del Changzhou representa “una señal concreta del compromiso con el desarrollo de la movilidad del futuro en el país” y una muestra de que la marca cree en el potencial del mercado argentino.


¿Qué modelos eléctricos habrá en Argentina en 2026?

Hasta comienzos de 2025, la oferta de autos eléctricos en Argentina era muy reducida y estaba dominada por modelos importados de baja presencia, mientras que los híbridos (que combinan motor térmico y eléctrico) eran algo más conocidos.

Con los cambios recientes, la expectativa es que una gama más amplia de autos eléctricos llegue al país, incluidos:

  • Modelos 100% eléctricos de marcas globales que están ampliando su presencia local gracias al régimen de importación sin aranceles.
  • Vehículos híbridos convencionales o enchufables, que complementan la oferta para quienes aún no pueden acceder a un EV puro por precio o infraestructura.

Además, marcas como Toyota confirmaron planes para introducir vehículos con tecnologías electrificadas en Argentina, incluyendo su primer auto totalmente eléctrico, lo que también indica una tendencia firme hacia la transición energética automotriz.


La realidad del mercado argentino: desde el casi cero hasta una curva de crecimiento real

Si se analizan los números, el avance es muy evidente, aunque todavía incipiente:

  • En 2022 se vendieron menos de 500 EVs en todo el país, prácticamente insignificante comparado con otras economías del mundo.
  • En 2025 ya se reportaron más de 1.200 autos eléctricos vendidos, marcando un salto importante respecto a años anteriores.

Este crecimiento refleja que las políticas de apertura al mercado, sumadas al abaratamiento relativo de los costos de producción y logística, permiten que más autos eléctricos lleguen a consumidores argentinos.


Infraestructura de carga: el gran desafío para hacer sostenible la electromovilidad

El crecimiento de las ventas y las importaciones plantea una pregunta inevitable: ¿existe infraestructura adecuada para cargar estos vehículos en todo el país?

La respuesta, por ahora, es que la red de estaciones de carga aún es limitada, principalmente concentrada en grandes centros urbanos como Buenos Aires, Córdoba y Rosario.

Esto presenta varios desafíos:

  • Necesidad de inversión pública y privada para ampliar la red de cargadores eléctricos de corriente alterna (AC) y corriente continua (DC) en rutas y zonas rurales.
  • Coordinación gubernamental para definir estándares técnicos, incentivos fiscales, subsidios o beneficios específicos orientados a estaciones de carga.

Si la infraestructura de carga no acompaña la expansión de los vehículos, existe riesgo de que el crecimiento del mercado se estanque por falta de confianza de los usuarios en poder recargar sus autos fuera de las zonas urbanas.


Debate político y social: beneficios, riesgos y protección de la industria nacional

La llegada de miles de autos eléctricos ha generado cruces políticos y económicos intensos en Argentina. La apertura al mercado global se ha visto tanto como una oportunidad como una amenaza:

Argumentos a favor

  • Reducción del costo de los vehículos eléctricos gracias a la eliminación del arancel.
  • Mayor competencia que puede traducirse en mejores precios y opciones para consumidores argentinos.
  • Impulso a la transformación de la matriz vehicular hacia tecnologías más limpias.

Argumentos críticos

  • Posible impacto negativo en la industria automotriz local, especialmente para empresas o proyectos nacionales que aún no pueden competir con el volumen y precio de las importaciones.
  • Debate público entre representantes del Gobierno y sectores opositores sobre el alcance y la prudencia de la apertura del mercado.

Este debate evidencia que la transición hacia la electromovilidad no es solo técnica, sino también política y estratégica, con múltiples actores en juego.


Perspectivas a futuro: una década clave para la movilidad eléctrica en Argentina

Los analistas coinciden en que la década actual será decisiva para la adopción de vehículos eléctricos en Argentina. La expansión del mercado dependerá de:

  1. Continuidad de incentivos fiscales y arancelarios, que faciliten la llegada de más modelos.
  2. Desarrollo de infraestructura de carga adecuada para respaldar el uso cotidiano de EVs.
  3. Políticas industriales que puedan integrar a fabricantes locales en la cadena de valor eléctrico, utilizando recursos como el litio nacional.
  4. Educación del consumidor y financiamiento accesible para motivar la compra de vehículos eléctricos.

No hay dudas de que Argentina está entrando en una nueva era de movilidad sostenible. Lo que antes parecía lejano —un mercado con autos eléctricos relevantes— ahora está ocurriendo en tiempo real, con hitos tangibles como la llegada masiva de vehículos, cambios impositivos sin precedentes y actores globales estableciendo presencia local.


Conclusión: un nuevo capítulo para la electromovilidad argentina

La llegada de autos eléctricos a Argentina en 2026 no es solo una noticia automotriz más. Es un punto de inflexión histórico que marca el inicio de la transformación hacia una movilidad más limpia, competitiva y conectada con las tendencias globales de descarbonización.

Aunque los desafíos —como la infraestructura de carga y la protección de la industria local— siguen siendo grandes, el país ha dado pasos concretos que posicionan al mercado argentino como un actor emergente en la electromovilidad de América Latina.

El año 2026 pasará a la historia no solo por el récord de importación de vehículos eléctricos e híbridos, sino por lo que representa para el futuro: el comienzo de la transición real hacia una flota vehicular más sostenible y moderna en Argentina.


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Fuentes

Esta noticia se basa en información de fuentes confiables:

  • Fuente original: La Nación
  • Verificación: Contenido verificado y ampliado.
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